LA JUVENTUD
Ayer vi una película de las que me gustan a mí: LA JUVENTUD.
Ya digo que mis gustos en cuestión de cine son más raros que los de la mayoría... Yo, en cuanto veo un tío volando, una persecución de coches y más de tres disparos, ya me mosquea la película y casi la quito; y si al héroe le pegan más de la cuenta, peor aún... Me divierten los héroes tipo The Transporter (Statham)... Atiza a todo Dios, que para eso es el prota... La de héroes que tienen muchos poderes, pero un cristal verde o un rollo mental los anulan... Esas no me van. Ya que me pongo a ver un rollo, que por lo menos el "bueno" se cargue a los malos sin medias tintas.
Volviendo a LA JUVENTUD, es de producción italiana y actores sajones en su mayoría: Michael Caine y Harvey Keitel, tíos de cerca o sin cerca de 80 años, pero extraordinarios. Trata de cómo de joven eres en cada momento de tu vida, sobre todo en la vejez y el legado y admiración que dejas, aunque sea lo de menos para ellos, pero para el resto no...
Todo este rollo cinéfilo me viene a la cabeza enlazándolo con dos jugadores italianos míticos, de leyenda y respetados de verdad, ya no solo por sus clubes, sino por su país: Francesco Totti (39 años) y Gianluigi Buffon (38 años). Uno juega en la Roma, su equipo de toda la vida; el otro en la Juventus, menos seis temporadas que jugó en el Parma, su primer equipo. Juegan en equipos de primerísimo nivel en el mundo (sí, no me he equivocado, hay equipos de primerísimo nivel más allá del Real Madrid y el FC Barcelona). Y mi pregunta es...
¿Por qué eso no pasa en España? ¿Por qué nos cansamos de nuestros ídolos? ¿Por qué no les permitimos que bajen el nivel? ¿Por qué los mandamos a Qatar, EE. UU., Arabia Saudí, Alemania y, si fuera por alguno, más lejos aún? Yo tengo mi teoría, pero no entro en polémica en este blog; no quiero hacer eso, lo evitaré en la medida de lo posible.
Quiero sumarme a la admiración que siento por la afición y los clubes italianos que permiten a varias generaciones disfrutar de jugadores como Buffon y Totti, aunque ya no estén en su mejor momento, y que los padres expliquen a los hijos quiénes son y sus hazañas deportivas, qué hicieron por su club y por el fútbol italiano, y que su admiración y respeto pasen de generación en generación y que ellos decidan sin traumas y de una manera elegante cuándo... LA JUVENTUD... deportiva se les acaba.
Solo hay que viajar a Italia y ver la veneración que tienen por sus ciudades y por todo lo suyo. Dicen que los españoles e italianos nos parecemos mucho. Voy a intentar averiguar si eso es malo o es bueno... Yo no estoy tan seguro.


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