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martes, 27 de septiembre de 2016

De Manolin a Manolo Carrion



         De Manolín a Manolo Carrión

Llegué a Fuengirola a la barriada de San José hoy y siempre Boquetillo en 1966 o 1967; la verdad es que no estoy muy seguro, me decanto por la primera fecha, no es relevante, tenía 6 o 7 años. Lo de San José se olvidó pronto, después de la instalación de mi familia e ir acostumbrándome al barrio; la verdad, con lo niño que era, había viajado bastante. Viví en dos ciudades diferentes, Melilla y Badajoz, y los veranos entre Córdoba y Barcelona; como uno puede imaginar, son recuerdos muy vagos, propios e información de mi madre.


El caso es que ya iba saliendo a la calle a conocer gente , en esos tiempos  había muchos niños y todos en la calle ,  enseguida me hice amigo de  los del Bloque , Anonio Gil, Pepe y Salva Tamallo ,el Bori que vivía en el Bloque de enfrente ...en fin podría citarlos a casi todos porque aun hoy día me da mucha alegría verlos y por suerte a casi todos los veo ....Como se puede imaginar uno , los útiles para el juego de la época solo eran dos , la imaginación y una pelota de fútbol lo mas redonda posible , lo primero no se si tenia pero lo segundo si , y tenerlo por lo menos te aseguraba que jugabas siempre , y no de portero , el balón era un imán para que aparecieran a jugar todos , los niños de esa época eran niños muchos años y jóvenes menos años ,era impensable que a un tío de 30 años se le dijera joven en ese tiempo , jugábamos mezclados niños de entre 7 años y 12 o 13 o los que fuesen , no nos  planteábamos las edades de quien jugaba , ya he dicho que se era niño mas tiempo , ser  niño era muy diferente a lo de hoy.
Y ahí pues estaba Manolín; era de los de 10 u 11 años, pero ya un fenómeno del fútbol; hacía lo que le daba la gana, no podíamos quitarle la pelota, imposible; él ya jugaba con gente mayor y tampoco podían quitársela. Muy joven empezó a jugar en el Fuengirola; era un espectáculo; los rivales ya federados tampoco podían quitársela. Es de los pocos que me han hecho ir a ver jugar un partido de fútbol con ganas, pero yo no iba a ver al Fuengirola, iba a ver a Manolín; tanto espectáculo no podía durar mucho en el pueblo y efectivamente.  
El CD Málaga lo incorpora a su equipo filial; después ya jugó en el primer equipo del Málaga y ya se convirtió en Manolo Carrion... Y aquí quiero detenerme...

Fue una pena que los tiempos aquellos no fueran estos, primero porque Manolín no hubiera fichado por el CD Málaga, hubiera ido a la cantera de un gran equipo y sin duda su carrera hubiera sido muchísimo más brillante de lo que ha sido; le hubiera venido bien desarraigarse un poco de aquí.
Voy a sus cualidades: driblaba de una manera magnífica (pero driblar no lo que hoy día llaman driblar, que es echar el balón hacia adelante a ver quién corre más)... Era increíblemente creativo, lo hacía bonito y efectivo, una visión de juego extraordinaria y una calidad en el pase como el mejor de los centrocampistas. Parecía frágil, pero de eso nada, era un portento físico, tanto en resistencia como en velocidad, un jugador maravilloso y enamorado de jugar al fútbol. Hoy día se le puede ver jugando a fútbol 7 y de vez en cuando nos regala con una magia de las que le vi hacer durante muchos años...
 Un carácter muy especial; muchas veces eso jugó en su contra, pero un gran corazón.
Carrion es de esos grandes futbolistas que logró su sueño de jugar en Primera División, pero él venía para mucho más y un club supuestamente amigo lo truncó en gran medida.



Manolín, Manolo Carrión o Manuel, como lo llamo yo ahora cuando nos vemos, ha sido uno de los grandes jugadores que yo he disfrutado, que te marcan cuando eres niño viéndolo jugar, la diferencia entre mis referentes de la época...  Guedes, Velázquez, Tonono, a los que yo admiraba, era que eran jugadores contrastados que veía en los resúmenes o en los pocos partidos que se televisaban, y yo tenía como referente y al mismo nivel que a esos a otro niño, Manolín... Manolo Carrion... como quieran.


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