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viernes, 9 de septiembre de 2016

Eduardo VALENZUELA Narvaez

  Eduardo Valenzuela Narváez

                             Un genio bajito


Quiero hablar de jugadores extraordinarios, verdaderos fenómenos que son desconocidos para mucha gente; de todos los que escribiré, alguno ha sido compañero mío en algún momento; hay otros muchos que vi jugar y me impresionaron, pero no los conozco tanto.

El primero del que quiero hablar es de Eduardo Valenzuela Narváez.

La primera vez que lo vi, me llamó la atención que era bajito (163 cm) con un desparpajo increíble en el vestuario; se notaba que era uno de los que llevaba la voz cantante. Me saludó sin más y a entrenar. Y ahí empecé a disfrutar de un jugador verdaderamente extraordinario; era increíble en el golpeo y manejo de balón. Quitarle el balón era realmente complicado sin hacerle falta, y hacerle falta era muy difícil porque tenía un centro de gravedad tan bajo y una potencia de piernas que era como un bloque de hormigón pegado al suelo, una visión de juego perfecta y una personalidad arrolladora dentro del campo; dominaba los partidos, los entrenamientos y todos los aspectos de juego de una manera magistral. Era el eje central del equipo y aquel equipo no era cualquier cosa en ningún aspecto... Describir ese equipo (AD Ceuta) es difícil; un equipo magnífico, lleno de talento, experiencia, personalidad, mala leche, gente muy curtida, magníficos jugadores y Valenzuela era el jefe.

En el vestuario, con la gente joven que él consideraba que no daba el nivel por lo que sea (se le notaba mucho), casi ni hablaba; no fue mi caso; desde la primera vez que jugamos una pachanga, vio que conmigo sí iba a hablar. Tengo que decir que yo venía de entrenar y jugar con jugadores como Luis Aragonés, Leivinha, Luiz Pereira y muchos más, es decir, unos cracks, y no me iba a impresionar cualquiera... Eduardo Valenzuela... me impresionó absolutamente.

Como anécdota, una de mil que podría contar, quiero hacer referencia a la potencia que tenía. Al terminar el entrenamiento, yo le iba gastando una broma de lo pequeño que era o algo así (sin pasarme mucho) y me dijo: "Tú te crees que con todo lo largo que eres, eres más rápido que yo". Yo le dije: "Sin duda". Me dijo: "Vamos a correr, pero 25 metros" (en una carrera larga no tenía opción; de tonto no tenía nada)... Yo acepté, seguro de que ganaba... ¿Cómo me iba a ganar el "enano" ese? ...Me ganó, me sacó en 25 metros dos; tenía una arrancada y tal potencia de piernas que parecía un dibujo animado corriendo... Se divirtió a mi costa bastante...

En definitiva, Valenzuela, un genio del fútbol; sin duda hubiera jugado en cualquier gran club y, cuando digo cualquiera, es cualquiera. Una pena que la tecnología actual no existiera antes y poder disfrutar del juego de un fenómeno... Pero yo disfruté jugando a su lado y las imágenes las tengo en un lugar de honor en mi cabeza.


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